La crema de espinacas es una sopa de primavera coloreada, fácil de hacer y ligera (sin contar las tostadas que sirvo con ella). Puede aumentar el sabor de la sopa agregando ralladura de limón. Adorne con hojuelas de almendras tostadas, tomates deshidratados picados y aceitunas. Pruebe también la crema de calabacín y aguacate, el apio o las remolachas tiernas.
4 porciones
Preparación: 10 minutos.
Cocción: 40 minutos
Ración: 258 kcal
Ingredientes:
Patatas 800 g
Espinaca 300 g
Cebolla 1 ud.
Ajo 2 dientes
Calabacín 1 ud.350 g
Kaiser 1 pieza
2 cucharadas de aceite
Cebolla roja pequeña 1 pieza (para decoración)
Sal y pimienta
Nuez moscada
Preparación:
- Pelar las patatas y cortarlas en trozos grandes. Picar la cebolla y el ajo. Corta el calabacín en rodajas.
- Calentar el aceite en una olla, sofreír la cebolla, agregar las papas y el ajo, freír por 4-5 minutos, agregar el calabacín, freír por 3 minutos más, agregar 1.6 litros de agua. Sal un poco y cocina hasta que las patatas estén tiernas.
- Mientras tanto, prepara los picatostes. Cortar en dados el rollo káiser, poner en una bandeja de horno y meter al horno (190 grados) unos minutos.
- Eche las espinacas en la sopa (deje 5-6 hojas para decorar) y cocine por un minuto o dos, hasta que las hojas estén blandas. Transfiera a una licuadora y licúe. Sazone al gusto con nuez moscada.
- Vierta la sopa en tazones, decore con cebolla morada y hojas de espinaca picadas. Espolvorear con pimienta.
Ideas:
Puedes condimentar la crema de espinacas con yogur o nata.



